Page 33 - Manejo defensivo para automovilistas parte 1
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Los neumáticos:
Los neumáticos son el único punto de apoyo del vehículo con la
calzada. El agarre de los mismos aporta la seguridad necesaria
bajo cualquier condición meteorológica, incluso en situaciones
difíciles. Para que los neumáticos cumplan bien sus funciones de
frenado, agarre y direccionalidad, los dibujos o surcos de sus
bandas de rodamiento deben tener una profundidad aconsejable
mínima de 3 mm. Cuando la profundidad de tales dibujos es muy
baja (inferior a 1,6 mm) empeora la fricción con el pavimento
mojado, aumentando el riesgo de que se pierda el contacto con
el pavimento a causa de la capa de agua que se forma delante
de los neumáticos. Acostúmbrese a revisar periódicamente sus
neumáticos y a constatar que sus detectores de desgaste de la
profundidad de los surcos no le indiquen que ésta es inferior a
1,6 mm.
De los distintos elementos de un vehículo, los neumáticos son los
que requieren mayor revisión de parte del conductor.
Revise también regularmente la presión del aire en ellos. Un
desgaste irregular puede deberse a problemas de alineamiento o
de amortiguación, o a que ha estado conduciendo con una
presión de aire inadecuada. Un desgaste notorio en la zona
central de la banda de rodamiento significa que los neumáticos
se han usado con exceso de aire, mientras que un desgaste sólo
en los extremos de la banda indica que se han usado con menor
presión de aire que la recomendada.
Una presión de aire demasiado baja en una o en las dos ruedas
traseras puede aumentar significativamente la tendencia al giro.
Con una baja presión de aire en las ruedas delanteras la
dirección del vehículo es más pesada, y por ende el vehículo es
más pesado de manejar. Una baja presión de aire en una rueda
delantera hace que el vehículo tienda a torcer hacia ese lado.

